¿Te dijiste alguna vez a ti mismo “quiero hacer algo” y nunca “hiciste nada”?
Si nos permites decírtelo, esto pasa porque “no continuaste en ello”. Quizá debido a que no “encontraste el momento correcto”. Esto sucede con mucha normalidad y es que en la mayor parte de las ocasiones no empezamos a hacer algo hasta que tenemos todo en la mano.
¿Cuál es la solución? Sencillo. Lo primero es tomar la iniciativa; si “sigues esperando el momento correcto”, y el detalle está en que ese momento llega cuando quitas la incertidumbre de tu cabeza y te decides a empezar.
En segundo lugar si quieres cambiar, no puedes esperar que no cambiando nada, tengas resultados diferentes. Recuerda que la locura es intentar hacer las cosas una siempre de la misma manera y esperar algo diferente.
Ya que hiciste lo más complicado, no dejes tu planeación y tú enfoque estén desordenados. ¿Cómo se soluciona esto? Teniendo un plan diario de seguimiento; y que no te asuste el tener que asumir ciertos riesgos. No olvides que la vida se trata de aprender mientras caminas.
No olvides que el “NO PUEDO” es el primer paso al fracaso. Toma responsabilidad de tus actos. Recuerda que la perfección es algo que se pule con la práctica.
Como dijo Thomas Alba Edison: «No fracasé, sólo descubrí 999 maneras de cómo no hacer una bombilla.»
¿Quieres avanzar? Nosotros creemos que sí, y si acaso te quedó alguna duda, revisa el hipervínculo que te dejamos a continuación

